¡Arte que quita el Hambre!

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Panamá, cine, escribir, café y aspiradoras.
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Esta entrada va a tratar sobre cinco artistas diferentes que han utilizado la comida como medio para crear y explorar su creatividad. Esto puede servirnos para coger ideas, intentarlo en casa o saciar nuestra sed de arte con un poco de este banquete para nuestros ojos.

1. CLAES OLDENBURG

El primer artista, conocido como el escultor del helado gigante que vimos en Facebook, se llama Claes Oldenburg y nació en Suecia en 1929. Tiene numerosas esculturas en varias partes del mundo (como Israel o Alemania), y cada cual más llamativa que la anterior ya que todas son réplicas de objetos cotidianos pequeños que él aumenta un 500% de su tamaño.

Recomendamos pinchar en su nombre e investigar sobre otras obras suyas; una que no te puedes perder, la obra Spring (realizada con su esposa Coosje van Bruggen) en Korea del sur.

Se dice que es precursor del Pop Art porque sus obras tienen una crítica al consumismo americano (vivió gran parte de su vida en Nueva York), a la reproducción y compra masiva de  bienes… Al igual que Marcel Duchamp o Andy Warhol con la famosa lata de Campbell’s, estos artistas quisieron elevar lo cotidiano a categoría de arte, ¿y qué mas cotidiano que una hamburguesa?

2. CHRISTEL ASSANTE

De esta artista ya conocemos su especialidad: los huevos. ¿Pero cuánto tiempo tarda en hacer una de estas obras tan características? Si está inspirada, 8 horas. Pero si la cosa se complica puede estar una semana entera esculpiendo una de estas esferas.

Lo curioso es que esta artista francesa nunca ha trabajado sobre huevos de gallina, sino que se siente más atraída por las cáscaras de huevo del ñandú, las avestruces o los patos.

En este ejemplo podemos apreciar la rugosidad y grosor de la cáscara, al igual que la originalidad de esta técnica. Para conseguir este dragón final hace falta hacer un dibujo a lápiz anteriormente y tener un pensamiento que abarque todo el recorrido de la cáscara. El precio de estas obras pasa de las tres cifras ya que requieren años de experiencia para llegar a un resultado final positivo. En el caso del dragón, esta decoración se vende a 144 euros.

En las siguientes imágenes se entiende que este trabajo debe ser estresante, sobre todo si se trabajan diseños tan delicados como estos. Assante se formo en estudios científicos y no artísticos, y es por eso por lo que alguna de sus obras se caractericen por la geometrización, simetría y un claro estudio previo de las formas.

3.  SHAY AARON

¿Qué pensarías si te dijéramos que la comida de la imagen de abajo es de mentira? ¿Y si es que fuera real, que no te llenarías aunque te acabaras todo lo que ves?

El siguiente creativo con alimentos es Shay Aaron, y a comparación de la hamburguesa enorme de Oldenburg, este artista israelí se caracteriza por hacer réplicas de alimentos a una escala de 1:12.

Por lo que, como vemos en la siguiente imagen, si comparamos sus obras con su propia mano vemos que las dimensiones son más pequeñas de las que parecían en la imagen inicial. Parece muy complicado cuidar detalles tan pequeños (y nunca mejor dicho) como los agujeros del queso, la piel y grasa del embutido, el aspecto tan real del queso azul… pero los pequeños detalles importan, ya que en el fondo son los que marcan la diferencia entre un trabajo mediocre y otro bien hecho.

Estas pequeñas maravillas están fabricadas con un material similar a una cerámica de plástico, que se moldea como plastilina y se solidifica en el horno. Se llama arcilla polimérica, y para trabajar con ella se necesitan también cuchillos especiales, rodillos de repostería, moldes… y clases. Ya que para conseguir buenos resultados se requiere el conocimiento de una técnica de facetación de capas, envolviendo unas con otras dependiendo del aspecto final que desees.

Shay Aaron ha sacado provecho económico a su creatividad diseñando también accesorios con esta misma idea, que podrás comprar online a un precio menor del que probablemente pensabas (media de 15 euros por artículo):

(Si te interesaría probar y hacer diseños con la arcilla polimérica, aquí tienes una página web que hace envíos a todo España.)

4. CARL WARNER

Este fotógrafo británico va al mercado a ver qué pan se asemeja más a una roca, y qué chocolate podría confundirse con unas vías de tren.

Empezando por un boceto, seguido por una visita exhaustiva a varios supermercados, Warner elige una superficie plana y un enfoque concreto en la cámara y se pone manos a la acción.

Con la ayuda de estilistas para la comida, y una gran post producción, consigue interesantes fotografías que hacen que tengas que parpadear dos veces para que des cuenta que no se trata de una ilusión óptica.

Si te gusta la publicidad y el diseño gráfico deberias echar un vistazo a su portfolio, ya que no todos sus trabajos giran en torno a comida, pero todos tienen un fondo onírico ya que como ha admitido el autor, sus fuentes de inspiración han sido Salvador Dalí o Roger Dean entre otros.

De sus obras nuestra favorita es la siguiente, ya que se confunde con un paisaje nostálgico real, y es capaz de trasmitir sentimientos diferentes gracias al juego de las nubes y las luces:

5. KATTY TROYA

En esta fotografía vemos un conjunto de plantas y flores… ¿o no?

El arte muchas veces juega con nuestros sentidos y nuestras percepciones. En este caso hay un dulce escondido en la fotografía y si no te lo cuentan, no te das cuenta.

Esta artista es una genia ecuatoriana a la que siempre le ha llamado la atención las manualidades. Su arte ha aparecido anteriormente en este blog, y ahora volvemos con otras tartas que ha diseñado. Lo interesante de estas obras al igual que las de Carl Warner es que son 100% comestibles, ya que el material utilizado por Katty es nada más y nada menos que azúcar.

Aquí tenemos la imagen desde otro ángulo y vemos que efectivamente se trata de un bizcocho escondido. La magia y la dificultad de estos dulces es que cada elemento decorativo que tiene, cada flor y cada hoja es una pequeña obra de arte en sí. Y te lo parecería aun más si llegaras a probarlos, ¡porque son deliciosos!

Si tienes la suerte de vivir en Madrid, puedes contactar con Katty directamente para encargarle uno de sus pasteles. Es un perfecto regalo de cumpleaños, aniversario, o cuando tengas una baja de azúcar (hay de chocolate, vainilla, dulce de leche, zanahoria, coco…)

Terminamos la entrada con otros modelos de Katty Troya, cada uno con su toque personal de creatividad:

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